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La diabetes mellitus es una de las enfermedades crónicas más comunes en el mundo y su incidencia sigue aumentando.

En España, se estima que más de 5 millones de personas viven con diabetes, y aproximadamente un 40 % no sabe que la padece. El problema es que la diabetes, especialmente la tipo 2, puede pasar desapercibida durante años, causando daño progresivo a órganos vitales como el corazón, los riñones, los ojos y los nervios.

Qué es y por qué se produce

La diabetes aparece cuando el organismo no produce suficiente insulina o no la utiliza correctamente. La insulina es una hormona fabricada por el páncreas que permite que la glucosa (el azúcar de los alimentos) entre en las células para obtener energía. Cuando esta función falla, la glucosa se acumula en sangre, provocando hiperglucemia.

Hay varios tipos:

  • Tipo 1: de origen autoinmune, suele aparecer en la infancia o adolescencia.
  • Tipo 2: la más frecuente, asociada a la obesidad, la vida sedentaria y una dieta poco saludable.
  • Gestacional: aparece durante el embarazo y requiere control médico.
Factores de riesgo

Algunos no se pueden modificar (edad, antecedentes familiares, origen étnico), pero otros sí. Los principales factores evitables son:

  • Sobrepeso y obesidad abdominal.
  • Sedentarismo.
  • Dieta rica en azúcares simples y ultraprocesados.
  • Estrés mantenido y falta de sueño.
  • Consumo excesivo de alcohol o tabaco.

Detectar la enfermedad a tiempo es clave: una simple analítica de glucosa o hemoglobina glicosilada (HbA1c) puede confirmar el diagnóstico.

Cómo prevenirla

La diabetes tipo 2 puede prevenirse en hasta el 80 % de los casos con hábitos de vida saludables:

  • Seguir una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
  • Realizar ejercicio físico al menos 150 minutos a la semana.
  • Mantener un peso adecuado.
  • Evitar el tabaco y el alcohol.
  • Controlar periódicamente la glucosa si se pertenece a un grupo de riesgo (mayores de 45 años, familiares de diabéticos, obesidad o hipertensión).
Vivir bien con diabetes

Cuando ya se ha diagnosticado, el control adecuado permite llevar una vida completamente normal.

La clave está en seguir el tratamiento médico, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física y controlar los niveles de glucosa regularmente. La educación diabetológica -saber qué comer, cómo ajustar la medicación y cómo actuar ante bajadas o subidas de azúcar- es esencial para evitar complicaciones.

La diabetes es una enfermedad silenciosa, pero prevenirla está en gran medida en nuestras manos. Adoptar hábitos saludables no solo reduce el riesgo de padecerla, sino que también mejora la calidad de vida y previene otras enfermedades cardiovasculares. Cuanto antes se actúe, mejor será el pronóstico.