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Durante la celebración del 35º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), celebrado en Sevilla, la Dra. Elisa Gil Arribas fue nombrada como la nueva presidenta de la sociedad científica. Un hecho histórico ya que la Dra. Gil se ha convertido en la primera mujer que ocupa este cargo.

Especialista en ginecología y medicina reproductiva, la hasta ahora secretaria de la SEF asume la presidencia para el periodo 2026-2030 y su llegada al cargo es un hito muy importante, supone un cambio de paradigma, generacional y de género. Hablamos con la Dra. Gil Arribas de este acontecimiento histórico para la Sociedad Española de Fertilidad.

Acaba de convertirse en la primera mujer presidenta de la SEF. ¿Qué simboliza este nombramiento para usted y qué cree que dice sobre la evolución de la medicina reproductiva en España?

El hecho de que una mujer por primera vez en 85 años lidere una sociedad científica claramente feminizada, —porque el 80% prácticamente del censo de la sociedad científica somos mujeres y que además trabaja para las mujeres—, supone la ruptura de unas barreras que estaban muy fortalecidas en los últimos tiempos. Estamos ante una sociedad en la que las mujeres estamos empezando a ocupar cargos de responsabilidad, y lo hacemos con la fortaleza que nos da nuestra formación y la energía que tenemos como seres humanos y como profesionales. Por tanto, supone a nivel personal un reto y una responsabilidad como lo sería para cualquier otra persona, pero a nivel institucional me parece que es el camino lógico y el camino natural al que esta sociedad científica tenía que dirigirse.

En varias ocasiones ha hablado de "una SEF que avanza". ¿Cuál es el gran cambio que le gustaría dejar como legado al finalizar su mandato?

Es cierto que nuestra campaña y nuestro programa electoral se basó en este lema, "la SEF que avanza", porque pensamos que la medicina reproductiva tiene que avanzar en paralelo a como lo está haciendo la sociedad. Los profesionales tenemos que vivirlo en nuestro día a día en las consultas y esto hace que entendamos mejor a las pacientes de hoy, sus modelos familiares. Adicionalmente, la SEF debe avanzar para quienes son su punto de mira inicial, sus socios. Por tanto, hemos buscado dentro de nuestros objetivos de la candidatura establecer una sociedad científica que sea útil para el socio y que sea generosa con él, que le ofrezca herramientas en su cotidianidad, en su día a día, en su manejo práctico habitual, en su laboratorio, en sus consultas o en cada uno de los ámbitos que conformen su día a día profesional.

También queremos que sea una sociedad científica que le sea útil a la administración y a la sociedad en general, porque al final la medicina reproductiva forma parte del ecosistema y del día a día de esta. Por eso, desde el punto de vista del legado, quiero dejar una SEF que le haya resultado útil a sus socios y una SEF que, a nivel de la población general, haya luchado por conseguir una equidad reproductiva real en nuestro país.

Ha desarrollado gran parte de su carrera dentro de IVI y también en la SEF. ¿Cómo se equilibra la excelencia científica con una medicina cada vez más cercana y empática?

No concibo a ningún profesional sanitario sin ser científico, sin ser excelente en su consulta y sin ser, además, cercano y empático. Creo que van totalmente de la mano y que desligarlos es un error. Yo así he entendido desde mi primer día la medicina. Un acto de amor al prójimo y de entrega al que está enfrente. Y, para entregarte de la mejor manera posible, no sólo tienes que brindarle una sonrisa y un acompañamiento emocional, sino que además tienes que formarte cada día para aplicar tu mejor conocimiento y tu mejor ciencia.

En su programa habla de acercar más la fertilidad a la sociedad y mejorar la comunicación pública. ¿Qué cree que se está haciendo mal cuando se habla de infertilidad en medios y redes sociales?

Creo que los medios y las redes nos están ayudando mucho a transmitir conceptos importantes a la ciudadanía. Fundamentalmente, el del envejecimiento ovocitario y las limitaciones en la fertilidad natural. También, cuando se habla de contaminantes y disruptores endocrinos. Si bien es cierto que hay una parte de desinformación importante, la medicina reproductiva es un nicho de vulnerabilidad.

Las pacientes tienen un estado de vulnerabilidad tal que, muchas veces, buscan soluciones "mágicas" a sus problemas. Entonces, en alguna ocasión, es en las redes sociales donde se encuentran estas soluciones mágicas y esta sensación de apoyo, a veces un poco mercantilista y un poco disfrazado de otros intereses. Por tanto, antes decíamos que las redes sociales nos ayudan, y lo hacen, pero siempre y cuando estén manejadas por las mejores manos. Por tanto, creo que es necesario que los profesionales bien documentados, preparados y asesorados seamos los que nos convirtamos en los "influencers" de las pacientes.

Por ello, vamos a intentar nutrir las redes sociales de la mejor información posible para que la paciente encuentre información de calidad fiel a la realidad.

Desde IVI Zaragoza ha acompañado a miles de pacientes en procesos muy complejos emocionalmente. ¿Qué le han enseñado las pacientes sobre la dimensión humana de la fertilidad?

El trabajo diario en consulta es, en sí mismo, una fuente constante de aprendizaje. Más allá del conocimiento médico, cada historia aporta una nueva perspectiva: formas distintas de vivir la espera, la incertidumbre o la ilusión. Escuchar a tantas mujeres y parejas a lo largo de los años permite entender mejor la diversidad de experiencias que rodean el deseo de tener hijos.

Este recorrido profesional me ha enseñado, sobre todo, la importancia de escuchar de verdad, de acompañar con empatía y de estar presente tanto en los momentos difíciles como en los positivos. Porque, aunque hay etapas complejas, también hay muchos instantes de alegría que merecen ser compartidos.

La fertilidad es una parte muy íntima de la vida que suele vivirse con gran intensidad y en un periodo relativamente corto de tiempo. Por eso, es fundamental que ese proceso esté bien acompañado, desde una atención profesional rigurosa, pero también cercana y sensible a todo lo que implica emocionalmente.

Si pudiera lanzar un único mensaje a las mujeres y parejas que hoy están atravesando problemas de fertilidad, ¿cuál sería?

Que confíen en su equipo y que, aunque el camino puede ser hartamente difícil, todos vamos a caminar en la misma dirección y con el mismo objetivo. Que confíen en los profesionales, porque estamos todos en el mismo barco.