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Las varices en verano suelen convertirse en una preocupación para muchas personas. Si durante los meses más cálidos notas las piernas más pesadas, hinchadas o con molestias, no es una simple sensación: las altas temperaturas pueden empeorar los síntomas de la insuficiencia venosa.

Aunque el calor no provoca su aparición, sí favorece que las venas se dilaten y que el retorno de la sangre hacia el corazón sea menos eficiente. Como consecuencia, aumentan la pesadez, el dolor y la inflamación, especialmente al final del día.

¿Qué son las varices?

Las varices son venas superficiales que se dilatan debido a un mal funcionamiento de sus válvulas. Estas válvulas actúan como pequeñas compuertas que impiden que la sangre retroceda mientras asciende desde las piernas hacia el corazón.

Cuando dejan de funcionar correctamente, la sangre se acumula en el interior de las venas, aumentando la presión venosa y favoreciendo su dilatación. Este problema forma parte de la insuficiencia venosa crónica, una enfermedad muy frecuente que afecta especialmente a adultos y cuya incidencia aumenta con la edad.

Además del componente estético, las varices pueden producir molestias importantes y, en fases avanzadas, dar lugar a complicaciones como cambios en la piel, úlceras venosas o tromboflebitis.

¿Por qué empeoran en verano?

La principal causa es el calor. Cuando las temperaturas aumentan, el organismo pone en marcha mecanismos para regular la temperatura corporal. Uno de ellos consiste en producir una vasodilatación de los vasos sanguíneos para facilitar la pérdida de calor.

Sin embargo, esta dilatación también afecta a las venas de las piernas. Al ensancharse las venas, las válvulas tienen más dificultad para cerrarse correctamente y el retorno venoso se vuelve menos eficaz. Como resultado, la sangre permanece más tiempo acumulada en las extremidades inferiores, aumentando la presión venosa y haciendo que las molestias sean mucho más intensas.

Por eso muchas personas sienten un claro empeoramiento durante los meses de verano.

Factores que agravan las varices durante el verano

Además del calor, existen otros factores que favorecen el empeoramiento de la circulación venosa.

  • Permanecer muchas horas de pie o sentado: trabajar de pie, realizar largos viajes o permanecer sentado durante muchas horas dificulta el retorno de la sangre desde las piernas. Es recomendable levantarse y caminar algunos minutos cada hora para activar la circulación.
  • Menor actividad física: las altas temperaturas hacen que muchas personas reduzcan su nivel de ejercicio. Sin embargo, la contracción de los músculos de las pantorrillas actúa como una auténtica "bomba" que impulsa la sangre hacia el corazón. Cuanto menos movimiento existe, más difícil resulta el retorno venoso.
  • Exposición prolongada al sol: tomar el sol durante muchas horas incrementa la temperatura corporal y favorece aún más la vasodilatación. No significa que debas evitar la playa o la piscina, pero sí conviene buscar momentos de sombra y evitar las horas centrales del día.
  • Deshidratación: la pérdida de líquidos característica del verano puede afectar a la circulación y aumentar la sensación de pesadez. Mantener una adecuada hidratación es una medida sencilla que contribuye al bienestar general.
  • Sobrepeso: el exceso de peso incrementa la presión sobre las venas de las piernas y favorece la progresión de la insuficiencia venosa.
Cómo aliviar las varices en verano

Aunque no es posible eliminar las varices únicamente con hábitos saludables, sí existen medidas muy eficaces para reducir los síntomas.

  • Camina todos los días: caminar entre 30 y 45 minutos diarios mejora notablemente la circulación venosa. También son muy recomendables actividades como natación, aquagym, bicicleta, paseos por la playa o ejercicios suaves dentro del agua. La natación resulta especialmente beneficiosa porque combina el movimiento muscular con el efecto compresivo del agua.
  • Eleva las piernas al descansar: siempre que sea posible, dedica unos minutos al día a elevar las piernas por encima del nivel del corazón. Este sencillo gesto facilita el retorno venoso y disminuye la hinchazón.
  • Finaliza la ducha con agua fresca: aplicar agua fresca desde los tobillos hacia los muslos ayuda a producir una ligera vasoconstricción que proporciona alivio temporal. No es necesario utilizar agua muy fría.
  • Evita el calor directo: si padeces insuficiencia venosa conviene limitar saunas, baños muy calientes, ceras depilatorias a alta temperatura y la exposición prolongada al sol.
  • Utiliza ropa cómoda: las prendas excesivamente ajustadas dificultan el retorno venoso. En verano es preferible utilizar ropa ligera, transpirable y calzado cómodo.
  • Mantén una alimentación equilibrada: una dieta rica en frutas, verduras, fibra y alimentos frescos favorece una buena salud vascular y ayuda a controlar el peso corporal. Reducir el exceso de sal también puede disminuir la retención de líquidos.
Uso de medias de compresión

Las medias de compresión siguen siendo uno de los tratamientos conservadores más eficaces para la insuficiencia venosa. Actualmente existen modelos especialmente diseñados para épocas de calor, con tejidos más finos y transpirables. Su uso debe estar indicado por un profesional sanitario, que determinará el grado de compresión adecuado según cada caso.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Aunque las molestias sean leves, conviene solicitar una valoración médica cuando:

  • El dolor aparece de forma frecuente.
  • La hinchazón persiste incluso tras el descanso.
  • Las varices aumentan rápidamente de tamaño.
  • Se producen cambios en la coloración de la piel.
  • Aparecen heridas o úlceras.
  • Existe inflamación dolorosa de una vena.

Un diagnóstico precoz permite instaurar medidas que pueden frenar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida.

Las varices en verano suelen empeorar como consecuencia del calor y de la vasodilatación que este provoca en las venas. Esto favorece la acumulación de sangre en las piernas y aumenta síntomas como la pesadez, la hinchazón o el dolor. Si notas que las molestias aumentan cada verano o las varices afectan a tu calidad de vida, consultar con un especialista en cirugía vascular permitirá valorar el estado de tu circulación y establecer el tratamiento más adecuado para cuidar la salud de tus piernas.