images

La endometriosis es una enfermedad ginecológica crónica que afecta aproximadamente al 10 % de las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo. A pesar de su alta prevalencia, continúa siendo una patología poco comprendida y con frecuencia infradiagnosticada. Muchas pacientes tardan entre 7 y 10 años en recibir un diagnóstico correcto, lo que puede impactar de forma significativa en su calidad de vida, fertilidad y bienestar emocional.

El diagnóstico precoz es fundamental para evitar la progresión de la enfermedad y reducir el impacto en la calidad de vida. La educación sanitaria y la visibilización del dolor menstrual anormal son claves para mejorar la detección temprana.

Endometriosis y fertilidad: una relación compleja

La endometriosis se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrial fuera del útero, lo que genera inflamación crónica, adherencias y, en algunos casos, alteraciones en la anatomía pélvica. Estas alteraciones pueden afectar diferentes aspectos de la fertilidad.

Y aunque entre el 30 % y el 50 % de las mujeres con endometriosis pueden experimentar dificultades para concebir, la enfermedad puede afectar la fertilidad debido a la inflamación pélvica, la alteración de la anatomía reproductiva o el daño ovárico. Sin embargo, muchas mujeres con endometriosis logran embarazo espontáneo o mediante técnicas de reproducción asistida.

Entre las consecuencias más frecuentes se encuentran: la disminución de la reserva ovárica, la formación de endometriomas (quistes ováricos), la alteración del ambiente inflamatorio pélvico, el deterioro de la calidad ovocitaria y las alteraciones en la función de las trompas de Falopio.

Además, algunos tratamientos quirúrgicos necesarios para controlar la enfermedad, como la resección de endometriomas, pueden afectar el tejido ovárico sano y reducir la reserva ovárica. Por este motivo, cada vez se plantea con mayor frecuencia la preservación de la fertilidad en pacientes jóvenes con diagnóstico de endometriosis.

¿Por qué considerar la vitrificación en mujeres con endometriosis?

Las mujeres con endometriosis pueden experimentar una disminución progresiva de su reserva ovárica con el paso del tiempo. Este deterioro puede ser consecuencia tanto de la evolución natural de la enfermedad como de intervenciones quirúrgicas repetidas sobre los ovarios.

La vitrificación de óvulos permite preservar ovocitos en una etapa temprana de la vida reproductiva, reducir el impacto de la progresión de la enfermedad sobre la fertilidad, disponer de una alternativa reproductiva futura y aumentar las probabilidades de embarazo cuando la paciente decida buscar gestación.

Esta estrategia resulta especialmente relevante en mujeres jóvenes que aún no desean embarazo, pero presentan factores de riesgo para la pérdida prematura de la reserva ovárica.

En palabras del Dr. Manuel Albi, jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia de Quirónsalud, “la endometriosis afecta la reserva ovárica al destruir tejido ovárico sano a través de inflamación. Por esta razón, la vitrificación de ovocitos supone una preservación de la fertilidad que se recomienda en mujeres que padecen endometriosis, especialmente si la enfermedad progresa o antes de cirugías ováricas; y en menores de 35 años se obtienen tasas altas de éxito”.

¿Cuándo es el mejor momento para preservar la fertilidad?

En general, cuanto más joven es la paciente en el momento de la vitrificación, mejores suelen ser los resultados en términos de calidad ovocitaria y probabilidades de embarazo futuro.

La doctora Marta Romero, especialista en Medicina Interna de la Unidad de Fallo Reproductivo de IVI Madrid, por su parte, destaca que "la vitrificación de óvulos ofrece a las mujeres con endometriosis un abordaje multidisciplinar que no solo trata el dolor hoy, sino que, además, garantiza sus opciones de maternidad para el mañana. La preservación de la fertilidad tras el diagnóstico es una decisión clínica que permite a la paciente desvincular la evolución de su enfermedad de su deseo de ser madre".

La evaluación temprana por especialistas en ginecología y medicina reproductiva es clave para identificar a las pacientes que podrían beneficiarse de esta estrategia y tomar decisiones informadas sobre su salud reproductiva.

En mujeres jóvenes con endometriosis o con riesgo de deterioro ovárico, la vitrificación de ovocitos puede convertirse en una herramienta clave para preservar sus opciones reproductivas futuras.